“Solo un capítulo más”. Probablemente pocas frases representan tan bien la experiencia de cualquier fan que haya comenzado un anime por la noche. Las plataformas actuales permiten tener temporadas completas disponibles, convirtiendo lo que antes era esperar una semana por un episodio en auténticas sesiones maratónicas. Cuando una historia termina cada capítulo con un buen cliffhanger, apagar la televisión o cerrar la computadora puede convertirse en una misión bastante complicada. Esta forma de consumir anime también ha generado toda una cultura de memes y conversaciones en redes sociales sobre quienes terminan temporadas completas durante una sola noche. Pero también vale la pena recordar que ninguna serie desaparecerá por dormir unas horas; organizar los maratones permite disfrutar mucho más cada historia. Ser otaku está bien, pero llegar convertido en zombi a la escuela o al trabajo definitivamente no debería formar parte del entrenamiento.